Dislexia

A continuación, encontrarás información sobre el trastorno de la lectoescritura, la dislexia.

Introducción

El término Alumnos con Dificultades de Aprendizaje se refiere a aquellos alumnos que sin tener una inteligencia inferior a la media, discapacidad, falta de motivación, etc, presentan resultados curriculares inferiores a la media, siendo destacado su retraso y dificultad en algunos de los aprendizajes instrumentales: lectura, escritura o cálculo.

La lectura y escritura pueden ser actividades complejas para los niños que aprenden a leer y escribir sin dificultad. Sin embargo, dependiendo del grado de maduración y del ambiente pedagógico favorable, los niños puede ser capaces de acceder al dominio de la lectoescritura.

En la etapa de Educación Primaria, es donde los niños comienzan a manifestar sus dificultades en el aprendizaje de la lectoescritura. Los problemas que aparezcan en la lectoescritura van a obstaculizar el progreso escolar de los niños y niñas que los sufren.

Además de dificultar el progreso escolar, el fracaso en la lectoescritura  tiene efectos a largo plazo, por su incidencia en el autoconcepto y autoestima, en las relaciones sociales, en la toma de decisiones académicas, etc.

El lenguaje hablado es una actividad lingüística primaria, mientras que el escrito es un sistema de representación gráfica del leguaje hablado, por lo tanto lo consideramos como una actividad secundaria. Mientras que para aprender a hablar no es necesaria la conciencia fonológica, para la lectura y escritura es necesaria (reconocer los sonidos que forman las palabras que utilizamos para comunicarnos y ser capaz de cambiarlos para formar nuevas palabras).

Concepto de dislexia

Se le llama dislexia a la dificultad en la lectura que imposibilita su comprensión correcta. A pesar de que convencionalmente el término se aplique también a la dificultad para una correcta escritura, en este caso el término médico apropiado es el de disgrafía. En términos más técnicos, en psicología y psiquiatría se define la dislexia como una discrepancia entre el potencial de aprendizaje y el nivel de rendimiento de un sujeto, sin que existan cualquier tipo de problema, ya sea sensorial, físico, motor o deficiencia educativa.

Tipos de dislexia

1. DISLEXIA FONOLÓGICA.

Es aquélla en la que el sujeto utiliza de forma predominante la ruta fonológica. La ruta fonológica es aquélla que nos permite leer las palabras regulares a partir de segmentos más pequeños; (sílabas). Sin embargo los sujetos con este tipo de dislexia tendrán problemas en aquellas palabras cuya escritura no se corresponde de forma directa con su pronunciación (homófonas); esta situación se da fundamentalmente con los anglicismos como hall, thriller o best seller. En castellano estas palabras son raras (hola, ola) por ser una lengua transparente (son lenguas transparentes aquéllas en las que un grafema sólo puede corresponder a un fonema; es decir; que siempre se corresponde de manera directa y unívoca la escritura con la pronunciación)...salvo todas aquellas "U" mudas que se escriben junto a la "g" y la "q", y los fonemas representados por más de una letra g/j, k/c/qu, ll/y, b/v, o c/z. Cometen errores de regularización, repetición, rectificación, vacilación, silabeo y errores de acentuación, con una lectura lenta. No presentan dificultad en la lectura de pseudopalabras.

2. DISLEXIA SUPERFICIAL.

Es aquélla en la que el sujeto utiliza de forma predominante la ruta visual para leer las palabras. La ruta visual es aquélla que nos permite leer de manera global (sin dividir la palabra en partes) palabras conocidas. Esto lleva a dificultades en todas aquellas palabras no conocidas o inventadas. Se cometen errores de lexicalización (lobo/lopo), derivativos (calculadora/calcular) y errores visuales (pera/pena). Tienen mayor tiempo de reacción en la lectura de pseudopalabras a la vez que presentan dificultad en la lectura de las mismas.

3. DISLEXIA MIXTA.

Es llamada dislexia mixta cuando la dislexia es evolutiva y no adquirida. Aparece cuando los dos procedimientos de lectura están dañados, es decir, tanto la ruta fonológica o indirecta, como la visual o directa están afectadas. Por ello, no pueden leer pseudopalabras. Tienen dificultad para acceder al significado, tienen errores visuales y derivativos, dificultad en las palabras abstractas, verbos y palabras función (palabras sin contenido, sin significado), y errores semánticos o paralexias.
Esta clasificación proviene fundamentalmente de estudios con población anglo-parlante. El inglés es una lengua muy poco transparente, en la que tener una dislexia de tipo superficial dificulta mucho los procesos de lectura y escritura. Sin embargo una dislexia de este tipo en población española apenas tendría consecuencias en la vida diaria del sujeto y sería difícilmente diagnosticable. Esto podría explicar la existencia de estudios que relacionan una prevalencia de la dislexia con la no transparencia de una lengua: la ortografía de una lengua no haría que existiesen más o menos disléxicos (lo que iría contra la hipótesis genética del trastorno) sino que facilitaría que se diagnosticasen aquellos casos de dislexia predominantemente superficial; lo que no ocurriría en poblaciones de lenguas transparentes.

Manifestaciones conductuales, emocionales y escolares en el niño disléxico

La dislexia se manifiesta de una forma más concreta en el ámbito escolar, en las materias básicas de lectura y escritura. Según la edad del niño, la dislexia presenta unas características determinadas que se pueden agrupar en tres niveles de evolución. De modo que aunque el niño disléxico supere las dificultades de un nivel, se encuentra con las propias del siguiente. De esta forma, la reeducación hará que éstas aparezcan cada vez más atenuadas o que incluso lleguen a desaparecer con la rehabilitación. A continuación realizamos un análisis por rangos de edad.

NIÑOS DE EDUCACIÓN INFANTIL.

-Retraso en aprender a hablar con claridad.

-Confusiones en la pronunciación de palabras que se asemejan por su fonética.

-Falta de habilidad para recordar el nombre de series de cosas, por ejemplo los colores.

-Confusión en el vocabulario que tiene que ver con la orientación espacial.

-Alternancia de días “buenos” y días “malos” en el trabajo escolar, sin razón aparente.

-Dificultad para aprender las rimas típicas de preescolar.

NIÑOS HASTA 9 AÑOS.

-Particular dificultad para leer y escribir.

-Mucha tendencia a escribir los números en espejo o en dirección u orientación que no es la correcta.

-Dificultad para distinguir la izquierda y la derecha.

-Dificultad de aprender el alfabeto y las tablas de multiplicar y en general para retener secuencias, como por ejemplo, los días de la semana, los dedos de la mano, los meses del año.

-Falta de atención y de concentración.


NIÑOS ENTRE 9 Y 12 AÑOS.

-Continuos errores en la lectura, lagunas en comprensión lectora.

-Forma extraña de escribir, por ejemplo con omisiones de letras o de alteraciones del orden de las mismas.

-Desorganización en casa y en escuela.

-Dificultad para copiar cuidadosamente en la pizarra y en el cuaderno.

-Dificultad para seguir instrucciones orales.

-Aumento de la falta de autoconfianza y aumento de la frustración.

-Problemas conductuales: impulsividad, corto margen de atención.


NIÑOS DE 12 AÑOS EN ADELANTE.

-Tendencia a la escritura descuidada, desordenada, en ocasiones incomprensible.

-Dificultad para planificar y para redactar relatos y composiciones escritas en general.

-Tendencia a confundir las instrucciones verbales y los números de teléfono.

-Gran dificultad para el aprendizaje de lenguas extranjeras.

-Baja auto-estima.

-Dificultad en la percepción del lenguaje, por ejemplo
en seguir instrucciones.

-Baja comprensión lectora.

-Aparición de conductas disruptivas o de inhibición progresiva. A veces, depresión.

-Aversión a la lectura y la escritura.

La mayoría de las veces, los problemas emocionales aparecen en el disléxico después de sus fracasos escolares. Los niños disléxicos tienden a exhibir un cuadro más o menos típico, con variaciones de paciente a paciente, cuyas acciones características serían: 
  • Actitud depresiva frente a sus dificultades. El sujeto se muestra deprimido, triste y culpable. Ante el temor de volver a vivir una experiencia de fracaso se "retira" y rehúye competir. 
  • Actitud agresiva y despectiva frente a sus superiores y a sus iguales. El disléxico muestra rechazo, negativismo, abierta hostilidad hacia su profesor y hacia sus compañeros aventajados. Esta actitud, generalmente, le acarrea trastornos conductuales.
  • Sus dificultades producen en el disléxico una sensación de antipatía y rechazo hacia la lectura, lo cual redunda en mayores complicaciones por el poco contacto con el material impreso, lo que, a su vez, aumenta el rechazo, y así, sucesivamente.
  • Como resultado, el disléxico experimenta una baja de su autoestima, se retira del aprendizaje y de la competencia en general.

Etiología de la dislexia

1. FACTORES NEUROLÓGICOS.

-Tasa de procesamiento inferior del hemisferio izquierdo.

-Retraso neuroevolutivo.

-Disfunciones neurológicas leves, problemas menores de coordinación.

-Problemas madurativos que afectan a la percepción visual, auditiva, a la memoria y al desarrollo psicomotor.

2. FACTORES COGNITIVOS.

2.1. DÉFICIT PERCEPTIVOS Y DE MEMORIA.


-No se han demostrado la existencia de déficits perceptivos, (sin embargo, tienen problemas de percepción cuando los estímulos visuales se le presentan verbalmente).

-Dificultades de codificación verbal y fonológica, más que de tipo perceptivo ya que fracasan únicamente cuando los estímulos hay que procesarlos de forma verbal.

-Dificultades de memoria.

          2.2. DÉFICIT EN EL PROCESAMIENTO VERBAL.

-Su inteligencia es buena, la dificultad surge cuando tienen que abstraer y generalizar la información verbal en tareas de transferencia.

-Comprensión lectora deficiente.

-Escaso dominio sintáctico. Vocabulario reducido.

-Fallos en el análisis sonoro de las letras o grafemas. Son dificultades a la hora de transformar las letras o palabras que ven, en un código verbal.

3. FACTORES GENÉTICOS.

El origen genético, se ha constatado en diferentes trabajos, sobre la presencia de dificultades lectoras entre padres y hermanos de niños diagnosticados de dislexia. Estos trabajos, indican que son muchos los casos en que se ha observado este desorden entre familiares de primer grado de un niño con dislexia.

Consecuencias

Las personas que padecen dislexia:
-Confunden las letras de sonido o escritura parecida, o de igual tamaño (en relación con un eje vertical u horizontal).

-Invierten las sílabas y cambian las palabras. Por ejemplo: "espectálocu" en vez de "espectáculo".

-Tienen muchas dificultades para aprender a leer. Los niños disléxicos no logran desarrollar plenamente su capacidad de lenguaje.

-El niño se siente completamente desorientado en una confusión de sonidos, signos y reglas gramaticales.

-Estos niños se sienten perdidos en el espacio y en el tiempo por lo que no distinguen entre "alto" y "bajo" o entre "izquierda" y "derecha".

-Tienen problemas de concentración y de memoria.

-Omiten o agregan letras a las palabras.

-Son lentos al realizar sus labores escolares.

-Son desordenados (con sus cuadernos, lápices...).

-No pueden contar de dos en dos sin equivocarse.

-No pueden aprender bien las matemáticas.

-Tienen problemas para escribir cifras o marcar los números en el teléfono.

-Sienten rechazo hacia la escuela. Este sentimiento aumenta con el paso de los años debido al fracaso constante.

-Agotamiento debido a una falta de concordancia entre el ritmo, el pensamiento y el impulso. El niño se desconecta de la realidad y vive su fantasía.

-El niño se concentra en los pequeños detalles y no en la información más importante. 

Adaptaciones curriculares para el niño disléxico

Es necesario buscar estrategias compensadoras, adaptadas a las características de cada alumno, para que puedan acceder a los contenidos curriculares y prevengan el fracaso escolar.

La adaptación de los objetivos educativos se convierte en una condición necesaria para estos niños, siendo necesario programas específicos para ellos.

Vamos a ver en un marco general algunas de las recomendaciones proporcionadas por la Asociación Internacional de la Dislexia:

  • Adaptaciones en materiales.
  • Adaptaciones relacionadas con la metodología.
  • Adaptaciones en la evaluación.

ADAPTACIONES EN LOS MATERIALES.

Los materiales permiten al profesor proporcionar una atención individualizada en clase cuando el alumno accede al aprendizaje de manera distinta que el resto de sus compañeros.

Los alumnos disléxicos se agobian ante textos que contienen muchas unidades de información y con el fin de evitar la ansiedad y desmotivación se requieren tres aspectos:
  •  Subrayar o destacar las partes más importantes.
  •  Resumir las instrucciones escritas.
  • Fraccionar los textos en partes más pequeñas: puede ser efectivo fraccionar el texto en trozos más pequeños o eliminar partes del mismo cuando proporciona información redundante.
  • Proporcionar esquemas al alumno: que posteriormente le facilitará el recuerdo de la información que el profesor dio. Además, le ayuda a entender la idea principal y los aspectos relacionados con ella.
  • Grabadora: puede resultar una ayuda eficaz para que el niño pueda solucionar sus dificultades en la adquisición del conocimiento. El estudiante puede disponer de las instrucciones, textos y lecciones específicas en cualquier momento que lo necesite, para aclarar la comprensión de las instrucciones y los conceptos que no ha podido resolver mediante la lectura.
Esta técnica podría contribuir a la mejoría de las habilidades lectores, ya que el alumno puede ir leyendo el texto al tiempo que lo escucha.


ADAPTACIONES EN METODOLOGÍA.

Algunas adaptaciones para favorecer la realización de actividades de formación interactiva eficaz son:
-Uso explícito de procedimientos de enseñanza: muchos materiales comerciales no proporcionan a los profesores el uso de procedimientos de enseñanza explícitos, por lo que el profesor con frecuencia debe adaptar este material para incluir estos procedimientos. (Ej: presentar un adelanto de la tarea, etc.).
-Asegurar que el alumno ha entendido las instrucciones de la tarea: para ello, deberá preguntarle al alumno y él explicará verbalmente lo que ha entendido.
-Escribir los apartados y el vocabulario más significativo del tema en la pizarra: antes de una explicación el profesor puede escribir las nuevas palabras de vocabulario y los aspectos principales en la pizarra.
-Permitir el uso de apoyos materiales: se debe permitir el uso de recursos didácticos tales como la calculadora, tablas de multiplicar, etc.
-Colocar al alumno cerca del profesor para que le pueda ofrecer la ayuda necesaria.
-Fomentar técnicas de aprendizaje cooperativo por parejas o grupos pequeños en aquellas actividades que tienen un alto componente lector.
-Utilizar señales para resaltar los aspectos más importantes: los asteriscos u otros marcadores pueden acentuar las preguntas o actividades que son más importantes para la evaluación. Esto ayuda a los alumnos a rentabilizar el tiempo durante los exámenes.
-Utilizar la enseñanza tutorada: el profesor puede juntar a alumnos de diversos niveles para repasar las actividades, preparar un examen, etc.
-Tener flexibilidad en el tiempo de trabajo: los alumnos más lentos pueden disponer de más tiempo para realizar las tareas escritas.


ADAPTACIONES EN LA EVALUACIÓN.

-Ajustar la evaluación a las características de los alumnos: a los alumnos se les puede permitir realizar exámenes orales y utilizar los materiales complementarios que puedan necesitar.

-Apoyar con gráficos o imágenes el material escrito.

-Valorar el contenido de las respuestas y no la ortografía o la composición del texto.

-Implicar en el proceso de evaluación a todos los profesionales que inciden en el alumno para que todos realicen las adaptaciones en el mismo.

Tratamiento, escuela y familia (papel de los padres)

El diagnóstico y la prevención deben empezar lo antes posible, desde el momento en que se observen las primeras anomalías. De este modo se evitan muchos problemas de inadaptación escolar y personal. Aunque la intervención se haga tempranamente, no se eliminan por completo las alteraciones, sino que en la mayoría de los casos hay que ir saliendo al paso de las dificultades que se van presentando, por lo que es aconsejable continuar con un tratamiento de mantenimiento.

El plan de recuperación en edad escolar está centrado en el área del lenguaje y en la inmadurez perceptiva y manual. Las actividades abarcan los siguientes aspectos:

-Ejercicios de actividad mental: de atención y memoria, organizar y ordenar elementos, observar y distinguir unos objetos de otros.

-Ejercicios perceptivos y manuales: reconocer y agrupar objetos según el color, según el tamaño y la forma.

-Ejercicios de equilibrio estático: mantenerse sobre un pie, mantenerse de puntillas, etc.

-Ejercicios de equilibrio dinámico: saltar sobre dos pies, saltar con un pie, etc.

-Ejercicios espaciales (abajo-arriba, delante-detrás, etc.)

-Ejercicios de lenguaje: nombrar y definir objetos, dibujos, contar cuentos.

-Ejercicios para conocer su propio cuerpo: señalar partes del cuerpo, decirlas por su nombre, etc.

-Ejercicios de lectura y preescritura, son ejercicios que ayudan a seguir el movimiento y reconocimiento de las letras, en este nivel se ejercita el aprendizaje de las vocales, consonantes y de los números. Para conseguirlo, además de los ejercicios de caligrafía, se utilizan las actividades con plastilina, pintura de dedos, recortado de figuras, picado, etc.

Todos estos ejercicios de rehabilitación del disléxico deben aumentar su complejidad en función de la edad cronológica del niño, y estimular y adquirir aquellos aprendizajes en donde se haya quedado estancado.

En circunstancias normales, el niño que acude al colegio lo hace con la ilusión de aprender. El ambiente, tal como está hoy organizada nuestra sociedad y según su escala de valores, tiende a favorecer la ilusión por el triunfo. Son numerosas las familias que se rigen por las notas escolares para establecer su «código» de premios y castigos. De hecho, son muy pocos ya los valores reconocidos que no vayan unidos a situaciones de éxito. Es muy difícil animar a unos padres angustiados por los fracasos escolares de un hijo, haciéndoles observar que hay en él otras muchas cualidades que merecen elogio: generosidad, bondad, disciplina; lo que realmente cuenta es el «boletín», el resultado de las evaluaciones, la mayoría de las veces reducido a unos fríos códigos, fruto de la cibernética.

Hemos de buscar el motivo por el que un niño en una situación escolar de estimulo y con unos métodos adecuados a su edad y que son válidos para la mayoría de sus compañeros, es incapaz de seguir el normal rendimiento de la clase.

En primer lugar, puede haber un defasaje del contenido escolar, motivado por diversas causas; las más frecuentes son aquellas que crean en el niño situaciones temporalmente «cargadas» afectivamente: problemas emotivos, familiares, enfermedad de los padres, etc.

Niños que, sencillamente, han asistido con poca regularidad al colegio, que han tenido que viajar, o ser trasladados por motivos familiares de uno a otro centro con el "típico despiste" ante un ambiente y unos métodos diferentes.

Niños con inmadurez afectiva, no ya por situaciones temporales sino por causas diversas, y que aún con niveles de inteligencia que podemos considerar normales, presentan una conducta y un rendimiento por debajo de su edad cronológica.

Los niños que presentan una dificultad específica en el área verbal, sufriendo por ende alteraciones en el área de la expresión escrita son los que sufren una dislexia. Estos son niños con una inteligencia dentro o superior a la media, pero con un rendimiento notablemente inferior a sus posibilidades.

Los datos que sobre ellos nos dan los profesores y los padres suelen tener unas características típicas: su comprensión verbal es bajísima, la lectura mecánica casi siempre es defectuosa, las confusiones en la escritura son muy frecuentes. Suelen describirlos como distraídos, e incluso con mala voluntad, pues "repiten" mal aquello que se les corrige.

Niños que los padres confiesan que en casa son "despistados", no saben hacer los mandados, buscar las cosas. Niños que no sienten interés por la lectura, incapaces de entregar una ficha sin que esté llena de borrones, tachaduras o faltas. Alumnos que suelen contestar algo que no se relaciona con las preguntas que se les han hecho, puesto que al confundir las palabras cambian su simbolismo.

Pueden ser imaginativos, creadores, inquietos, agresivos, líderes del grupo, o bien inseguros, apáticos, angustiados, según hayan reaccionado ante el fracaso escolar, factor común en todos ellos.

Hay algunos que solamente serán incapaces de superar el área de Lenguaje, llegando a obtener buenas calificaciones en Ciencias y en Plástica, y otros a los que sus dificultades impiden la asimilación del total de las materias escolares.

De hecho la dislexia deja de ser un simple problema pedagógico y en muchos casos puede transformarse en un angustioso problema personal.

Existe un cuestionario básico al que pueden responder los profesores que sospechen que su alumno puede ser "disléxico" y que consiste en las siguientes pregunta:

CUESTIONARIO PARA LA IDENTIFICACIÓN DE LA DISLEXIA 
• ¿Realiza puzzles?

• ¿Suele su trabajo ser erróneo respecto al trabajo modelo?

• ¿Su lectura y su escritura están por debajo de las expectativas esperadas respecto a su nivel de habilidad?

• ¿Es incapaz de recordar una lista de instrucciones sencillas?

• ¿Es capaz de leer una palabra en una línea e incapaz de reconocerla en otra línea de la misma página?

• ¿Es capaz de deletrear una palabra de distintas formas?

• ¿Tiene dificultad para copiar de la pizarra?

• ¿Confunde símbolos, por ejemplo, en matemáticas los signos /+/ y /x/?

• ¿Sorprende el esfuerzo que pone  en su trabajo y lo poco que se demuestra después?

• ¿Es torpe en algunos aspectos pero bueno en otros, por ejemplo manipulando juguetes electrónicos?

• ¿Es el payaso de la clase?

• ¿Su concentración es escasa?

• ¿Son sus dificultades tan severas que necesita una ayuda especial? Y si es así, ¿puede sentarle a trabajar?

Si la mayoría de las respuestas son afirmativas a este cuestionario, es necesario pensar cómo podemos adaptar la enseñanza en el aula para ayudar a estos alumnos que presentan este problema.

6 comentarios:

KokE dijo...

Muy útil. Gracias =)

Anónimo dijo...

Buen resumen. Muchas gracias.

Hugo Contreras dijo...

Muy bueno todo. Abrzos

Anónimo dijo...

Excelente

Carina dijo...

Muy bueno.lo voy a llevar a la escuela de mi hija.gracias

Loly dijo...

Me parece un documento excelente por lo sencillo, claro, resumido, ajustado y práctico. Gracias